Proyecto educativo

Nuestro Proyecto Educativo de Centro (PEC) inevitablemente parte de nuestra Misión. Misión, que de manera ineludible se referencia en los valores evangélicos y maristas. Por ello y en primer lugar, somos un centro de evangelización, ya que esta es la primordial razón de nuestra existencia como obra educativa.

Esta actividad evangelizadora impregna nuestra propuesta académica, nuestro modelo de gestión, nuestra ambientación, nuestro estilo educativo y nuestro proceder diario entre nosotros y con nuestros alumnos y familias. Las acciones que se despliegan están referenciadas en una dimensión de carácter social a través del voluntariado y de las campañas de solidaridad; en una dimensión de carácter más personal, trascendente y de crecimiento en la fe, a través del acompañamiento de nuestra pastoral vocacional y juvenil y, finalmente, a través de un valorado trabajo con las familias con el programa FEAC (Familia Escuela, Acción Compartida).

No obstante, es en nuestro estilo educativo, en nuestro rol como educadores y como docentes, donde reside la verdadera muestra de nuestra dimensión evangelizadora, al contar necesariamente con personal alineado con la identidad marista y con sus valores. Educamos con nuestras acciones, con nuestro proceder más que con nuestras palabras; con el cumplimiento de nuestra obligación; con el trato correcto, fácil y natural a nuestros alumnos, a sus familias y entre nosotros, generando un buen ambiente de trabajo.

El tratamiento del conocimiento se lleva a cabo a través de una didáctica de identidad aplicativa; para ello, se combinan determinados recursos metodológicos y un riguroso tratamiento desde el PEA (Proceso de Enseñanza Aprendizaje) de los subprocesos de programación y de evaluación académica. Estos estructuran el currículo por objetivos, atendiendo a las destrezas propias de cara área. Diríamos que se trasciende de la mera adquisición del contenido, de la explicación de la teoría y de la realización práctica del ejercicio a una aplicabilidad real y eficaz de lo aprendido.

Se busca la transformación de la información en conocimiento y finalmente la aplicación de este conocimiento en contextos, a poder ser, no escolares. Esto se hace mediante recursos que en momentos concretos rompen la estructura tradicional y cotidiana de una escuela, acercándola, por ello, mucho más a la vida. Es el caso de los TACs (Trabajos de Aplicación Contextualizada) como recurso aplicativo por antonomasia del conocimiento, a través de estas secuencias didácticas estructuradas de identidad interdisciplinar que despliegan el trabajo por competencias y su evaluación de manera real y fiable.

Igualmente, asemejamos el procedimiento de aprendizaje de los idiomas extranjeros al proceso de aprendizaje de la lengua materna. No se concreta este en que los niños y niñas adquieran el vocabulario e interioricen la gramática previamente, sino que se basa en que nuestros alumnos aprenden el idioma a través del idioma; se les enseña la lengua para su uso y se aprende a través de él y no al revés. Esto se complementa con el planteamiento de aprendizaje del idioma a través de la adquisición de otros contenidos que no les son tratados en su lengua materna, sino en una lengua distinta a la suya a través de una cuidada metodología CLIL. Todo ello tiene su base en el uso natural e instrumental de las lenguas y en el servicio de éstas a otros aprendizajes y a circunstancias reales.

En el despliegue de nuestro proceso de Atención a la Diversidad se incluye un plan de atención a los alumnos con problemas por TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad), por TA (Trastornos de Aprendizaje de la lectura, escritura, cálculo-razonamiento y mixtos) y trastornos del lenguaje. Este plan es fundamental en nuestra propuesta y se concreta en la elaboración de planes individuales para el alumnado, con medidas relacionadas con la ubicación del alumno en el aula, adaptaciones y ayudas al estudio y al trabajo escolar, adaptaciones en la forma de evaluar y ayudas para la organización y el comportamiento. Las medidas que se proponen están, en la medida de lo posible, fundamentadas en la investigación y los conocimientos sobre estos problemas y la forma óptima de intervenir en ellos. Además con esta forma de atención se genera una propuesta académica integradora y, sin duda, alineada con nuestra identidad.

En septiembre de 2010, se nos concedió el Sello de Excelencia Europea EFQM 400+ tras siete años de progresiva implantación del modelo de gestión por procesos. Esta certificación denota que somos una organización que busca la excelencia y para ello no hay otro camino que el de la mejora continua y el de la satisfacción de nuestros principales grupos de interés (familias y alumnos).